Machu Pichu

En la mañana del 24 de julio de 1911, un profesor de altura-cum-explorador de la Universidad de Yale salio en una fría llovizna para investigar los rumores de antiguas ruinas incas en Perú. El explorador recorrió su camino a través de una espesa selva, se arrastró a través de un puente de esbeltos troncos unidos y se infiltró a través del sotobosque donde se encontraban escondidas venenosas víboras.
Dos horas en el alza, el explorador y sus dos escoltas llegaron a través de una choza cubierta de hierba. Un par de ellos los agricultores indios caminó un paso antes de entregarlos a un pequeño niño indio. Con el niño a la cabeza, Hiram Bingham tropezó a uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo 20-y lo que fue nombrada en 2007 como una de las nuevas siete maravillas del mundo: Machu Picchu y sigue vigente aun en el calendar 2009.